Department of Ophthamology
Retinopatía diabética
Diabetes es la causa primaria de la ceguera total en los americanos entre las edades de 20-65. Es estimado que 14 millones de americanos tienen diabetes, pero solo la mitad lo saben.
Diabetes no solo es un problema del azúcar. La diabetes daña los vasos sanguíneos del cuerpo. Los vasos sanguíneos dañados se debilitan y empiezan a fluir líquido. Esto sucede en todo el cuerpo y los ojos son especialmente vulnerables. Toda la gente con diabetes debe hacerse un examen de los ojos cada año. La gente diagnosticada con retinopatía diabética debe ir con un oculista cada 6 meses.
La retina es una capa delgada en la parte detrás del ojo. Se puede comparar con el rollo de una cámara de fotos. Toma una foto del mundo y la envía a su cerebro para procesarse. La retina es uno de los tejidos más complejos de su cuerpo y es muy sensible a cualquier cambio.
El diabetes causa que los vasos sanguíneos de la retina se debiliten y como resultado que sufran una fuga de flujo o sangre. El flujo causa inflamación y depósitos permanentes en la retina. Esto se le dice "retinopatía no-proliferativa diabética"-NPDR. Mucha gente con NPDR no tiene síntomas y no se da cuenta de que tiene algún problema con sus ojos.
El daño que se hace con el NPDR causa que la retina le falte nutriente y oxigeno. Si la retina está mucho tiempo sin estos nutrientes, empezara a crecer nuevos vasos sanguíenos (neovascularización). Esto es "retinopatía proliferativa diabética"-PDR. Los nuevos vasos sanguíneos anormales son muy frágiles y suelen crecer sin control. A esta etapa de retinopatía diabética carga un alto riesgo de daño óptico y ceguera total.
Cualquier persona con diabetes lleva el riesgo de desarrollar la retinopatía diabética y otras enfermedades diabéticas relacionadas con los ojos. Los riesgos de desarrollar retinopatía diabética aumentan entre mas tiempo padecen de diabetes los pacientes.
Algunos factores de riesgo de la retinopatía diabética incluyen:
- El tiempo que tenga con diabetes
- Poco control sobre el azúcar de su sangre
- Alto colesterol
- Alta presión
- Fumar
La retinopatía diabética se diagnostica con un examen de los ojos por un oculista.
Tratamiento
El mejor tratamiento para la retinopatía diabética es la prevención. El control del azúcar ingerido es necesario para bajar su riesgo del progreso de la retinopatía.
Tratamientos de láser muchas veces se utilizan para parar el drenaje de los vasos sanguíneos y reducir la necesidad de oxigeno a la retina. Si la enfermedad va muy avanzada entonces se requiere cirugía más compleja.